Con el frío pasamos más tiempo puertas adentro, ventilamos menos y los abrigos guardados vuelven a escena. Un combo perfecto para los ácaros y el moho. Conversamos con la Dra. Paula Van Kerckhoven -alergista en el Centro Médico Monserrat- sobre cómo identificar los síntomas a tiempo y qué hábitos implementar en casa para mantenerlos a raya.
Con la llegada de las bajas temperaturas, nuestra rutina cambia notablemente: tendemos a permanecer más tiempo en el hogar, mantenemos los ambientes cerrados para conservar el calor y desempolvamos abrigos que estuvieron guardados durante meses. Sin saberlo, este escenario estimula la presencia de alérgenos como el moho, los ácaros del polvo y los pelos de mascotas, provocando un aumento significativo de los cuadros alérgicos.
De hecho, la alergia a los ácaros del polvo es una de las causas más frecuentes de alergia respiratoria a nivel mundial. Afecta a un gran porcentaje de la población y se convirtió en el principal desencadenante de complicaciones como la rinitis, la conjuntivitis y el asma.
¿Cómo reconocer los síntomas?
- Picazón intensa en la nariz y en los ojos.
- Lagrimeo y enrojecimiento ocular.
- Goteo nasal constante (rinorrea).
- Estornudos frecuentes.
- Broncoespasmos (por empeoramiento en pacientes asmáticos)
Consejos prácticos para minimizar las reacciones alérgicas
Combatir los alérgenos en casa es posible si adoptamos pequeños hábitos de higiene y ventilación en el día a día. En diálogo con nosotros, la especialista nos recomendó:
- Cuidado de las sábanas: Lavarlas una vez por semana con agua caliente (a 50°C) y asegurar su correcto secado antes de guardarlas o volver a usarlas.
- Protección del colchón: Cubrirlo con una funda especial a prueba de ácaros y realizar una limpieza superficial del mismo, al menos, una vez al mes.
- Limpieza eficiente: Ventilar y aspirar con frecuencia las habitaciones. Si es posible, utilizar aspiradoras con filtro HEPA (de alta eficiencia).
- Aliados naturales: Dejar que el sol entre en el hogar. La luz solar ayuda a disminuir la humedad, la cual es un factor clave para la concentración de alérgenos.
- Climatización limpia: Revisar y, de ser necesario, sustituir los filtros de la calefacción y del aire acondicionado para evitar que recirculen las partículas de polvo.
En caso de que los síntomas sean persistentes o reiterados, es fundamental no automedicarse y consultar con un profesional para determinar la causa exacta de la alergia y definir el tratamiento adecuado.
Alergista Centro Médico Monserrat Mn 127996