

El 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad. Por iniciativa de la organización de las Naciones Unidas, esta fecha fue elegida para recordar el derecho universal a ser feliz y resaltar la importancia de que todas las naciones lo valoren y lo fomenten a partir de sus políticas de gobierno.
Desde esta perspectiva la ONU ha identificado tres áreas de acción inmediatas: erradicar la pobreza, reducir la desigualdad y proteger al planeta. Esta iniciativa pone el foco en que para ser felices es fundamental tener satisfechas las necesidades básicas y es responsabilidad de los estados considerarlo en las decisiones de políticas públicas.
Desde el punto de vista psicológico, el concepto de felicidad está relacionado con la alegría. Sin embargo va mucho más allá de un estado de ánimo. Hablar de felicidad implica hablar de la esencia de lo que nos hace humanos: la búsqueda constante y profunda de nuestra satisfacción y sentido de la vida. Entonces, debemos resaltar que para ser felices es importante tener un contexto favorable, pero también es importante trabajar internamente y reflexionar sobre nuestra propia vida.
Distintos estudios científicos orientados a la felicidad destacan que cultivar la gratitud, la generosidad, la solidaridad y establecer lazos de conexión social favorecen sensaciones de bienestar y autorrealización. La felicidad tiene que ver con nuestro propósito, con darle un significado a nuestro paso por el mundo. La felicidad tiene que ver con nuestra mirada y la capacidad de enfocarnos en lo positivo, valorando oportunidades, superando obstáculos y gestionando nuestras emociones. La felicidad tiene que ver con nuestros vínculos y relaciones. Somos seres sociales y con los otros nos potenciamos y desarrollamos nuestros afectos. La felicidad tiene que ver con nuestros logros. Sentirnos productivos y alcanzar nuestras metas nos hace felices. La felicidad tiene que ver con nuestro compromiso con la vida.
En nuestra tarea, encontrar un objetivo que le dé sentido a este camino. La felicidad no es un destino, es un proceso de cada día mientras recorremos nuestro tiempo. En este día de la felicidad recordemos que ser feliz es nuestro derecho, pero también nuestro deber. Buscar nuestra felicidad en nuestra misión y en esa búsqueda también está el verdadero propósito de nuestra existencia.
Psicóloga clínica y docente. M.N. 23493