Hablar de preservativo sigue siendo, hoy, una conversación necesaria. El Día Mundial del Preservativo, que se conmemora cada 13 de febrero, busca poner en primer plano una herramienta simple, accesible y fundamental para el cuidado de la salud sexual.
El preservativo es el único método que protege al mismo tiempo del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual, como sífilis, gonorrea, clamidia y hepatitis, además de prevenir embarazos no intencionales. Su efectividad está directamente ligada a su uso correcto y constante, desde el inicio hasta el final de cada relación sexual.
Más allá de la información disponible, persisten mitos, prejuicios y una falsa sensación de confianza que llevan a muchas personas a no utilizarlo. Por eso, promover su uso es también promover el derecho a decidir con información y a vivir la sexualidad de manera segura y responsable.
La educación sexual integral y el acceso gratuito a métodos de protección continúan siendo pilares clave para la prevención. Informarse, hablar del tema y normalizar el uso del preservativo es una responsabilidad compartida.
Cuidarse y cuidar al otro empieza con decisiones simples. Hablar del preservativo, usarlo y naturalizar su presencia sigue siendo una de las formas más concretas de prevención.